Una llamada inesperada puede bastar para sembrar miedo y confusión, especialmente cuando quien está al otro lado del teléfono asegura que un familiar está en peligro, exige dinero o amenaza con consecuencias graves.



Ante este tipo de situaciones, la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Baja California (SSCBC) reforzó durante julio y agosto las acciones preventivas dirigidas a personas adultas mayores, con orientación para identificar y evitar ser víctimas de extorsión telefónica.

A través de personal de la Coordinación General de Prevención del Delito y las Violencias, más de 230 personas de la tercera edad han recibido información y atención personalizada para conocer las principales modalidades de este delito, así como las medidas que pueden tomar cuando reciben una llamada sospechosa.

Durante las pláticas, se explica que los delincuentes recurren principalmente a la presión emocional, aprovechando el temor, la preocupación y la confusión de sus víctimas para conseguir información personal o inducirlas a realizar depósitos de dinero.

Por ello, una de las principales recomendaciones es no dejarse llevar por la urgencia que intenta imponer quien llama. Ante una situación sospechosa, lo más importante es colgar inmediatamente, no negociar, no proporcionar información y comunicarse directamente con el familiar involucrado o con una persona de confianza para confirmar que se encuentra bien.

La SSCBC también recomienda reportar los números utilizados para realizar este tipo de llamadas a través de la línea 089 o de la aplicación 089MóvilBC, además de solicitar apoyo de las autoridades cuando sea necesario.

Las personas adultas mayores deben recordar que nunca deben proporcionar por teléfono a desconocidos datos personales, información bancaria, contraseñas, códigos de seguridad ni realizar depósitos bajo amenazas o engaños.

También es fundamental evitar seguir instrucciones que tengan como propósito mantenerlas incomunicadas o alejadas de sus familiares.

Más allá de las recomendaciones, la prevención tiene un componente que comienza en casa. Escuchar, acompañar e informar a las personas adultas mayores puede convertirse en una de las mejores herramientas para evitar que el miedo sea utilizado en su contra.

La seguridad, en estos casos, no depende únicamente de saber qué hacer ante una llamada sospechosa, sino también de contar con una red familiar que permita verificar rápidamente cualquier emergencia y recordarles que pedir ayuda siempre es una opción.