La actividad también buscó involucrar a madres, padres de familia y a la comunidad en la construcción de entornos más seguros para las nuevas generaciones, bajo la premisa de que pequeñas acciones pueden contribuir a generar cambios positivos.
Con el propósito de fomentar una cultura de paz, la sana convivencia y el desarrollo positivo de niñas, niños y adolescentes, la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Baja California (SSCBC) llevó a cabo en Ensenada una nueva edición de la “Jornada de Servicios de Atención a las Infancias”.
Más de 200 menores participaron en esta actividad, donde tuvieron la oportunidad de intercambiar juguetes que representan o normalizan conductas violentas por alternativas enfocadas en el juego, el aprendizaje, la creatividad, la actividad física y la convivencia familiar.
Durante la jornada, personal de la Dirección de Prevención de las Violencias y Proximidad Social destacó la importancia de evitar la normalización de la violencia en los hogares, las escuelas y las comunidades, y llamó a fortalecer desde la infancia valores como el respeto, la cooperación, la empatía y la resolución pacífica de conflictos.
La actividad también buscó involucrar a madres, padres de familia y a la comunidad en la construcción de entornos más seguros para las nuevas generaciones, bajo la premisa de que pequeñas acciones pueden contribuir a generar cambios positivos.
Como parte del programa, niñas y niños de casas hogar y diversas comunidades participaron en el intercambio de juguetes, además de disfrutar de actividades recreativas, música y una demostración de los binomios caninos “Zeus” y “Yacov”, pertenecientes a la Unidad Canina de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana.
La jornada contó con la participación de personal del Centro Cultural Riviera, autoridades municipales, estatales y federales, así como representantes de dependencias relacionadas con salud, deporte, seguridad y justicia, quienes ofrecieron diversos servicios a las familias asistentes.
Con estas acciones, la SSCBC busca sumar esfuerzos con las familias, instituciones educativas y organismos gubernamentales para impulsar desde el hogar una cultura de paz y brindar a niñas, niños y adolescentes espacios seguros donde puedan crecer, jugar y aprender alejados de la violencia.

