Un comando armado perpetró un asalto de alto impacto al interceptar un tráiler que transportaba 33 toneladas de concentrado de oro y plata, en un tramo de la carretera Durango–Manzanillo, a las afueras de Guadalajara, el atraco, digno de película, ha generado alarma entre autoridades y el sector minero.

Los hechos ocurrieron cuando dos vehículos blancos con vidrios polarizados interceptaron al tractocamión con número económico 104, de acuerdo con un comunicado oficial del Grupo Minero Bacis, empresa propietaria del cargamento, los guardias de seguridad fueron neutralizados y el chofer sometido, siendo privados de su libertad durante al menos una hora y media.

Aunque las víctimas del asalto fueron liberadas ilesas y la unidad recuperada, el valioso cargamento desapareció sin dejar rastro, el robo fue reportado de inmediato a la Guardia Nacional en la caseta de Chapala, sin que hasta el momento se tengan indicios del paradero de los responsables.

Grupo Bacis confirmó el atraco el pasado 4 de julio y no descartó que detrás del hecho esté una célula del crimen organizado, debido a la planeación y logística del ataque. “Lamentamos este incidente que deteriora el giro del negocio minero, así como los ingresos para el país”, expresó la compañía, que comercializa su producto en mercados nacionales e internacionales.

El atraco no solo representa un duro golpe económico cuyo valor en el mercado podría ascender a millones de dólares, sino que expone la vulnerabilidad de los corredores logísticos del país frente al crimen organizado.

Las autoridades federales y estatales ya investigan el caso, mientras crece la presión para reforzar la seguridad en el transporte de mercancías de alto valor.