Es en la colonia Lomas de los Ángeles donde se puso en operación un nuevo pozo de agua potable que beneficiará directamente a 150 familias.
Después de décadas de espera, cientos de familias en comunidades del sur de Ensenada comienzan a vivir una transformación profunda: por fin cuentan con acceso regular al agua potable, con obras recientes en colonias como Colonial Oeste y Lomas de los Ángeles, el suministro dejó de ser un privilegio limitado y costoso, para convertirse en un derecho cumplido.
En Colonial Oeste se concretó la ampliación de una red de agua potable que ahora abastece a 240 familias, los trabajos consistieron en la instalación de 2 mil 880 metros de tubería, con una inversión de 860 mil pesos, y fueron posibles gracias a la colaboración entre autoridades técnicas y la propia comunidad, que durante años exigió el servicio.
“El agua por fin llega a nuestras casas, es algo que veíamos lejos, pero ahora es real”, expresó Domingo Palacio Herrera, residente de la colonia, quien destacó la importancia de que otras comunidades también participen activamente para lograr este tipo de mejoras.
En paralelo, en la colonia Lomas de los Ángeles, en la delegación Camalú, se puso en operación un nuevo pozo de agua potable que beneficiará directamente a 150 familias. Durante más de 20 años, los habitantes de esta zona vivieron bajo un esquema de suministro irregular, dependiendo de pipas que resultaban costosas y muchas veces insuficientes.
“Este cambio es radical. Pagábamos caro por un servicio deficiente y ahora el agua llega directamente. Mejora nuestra salud, nuestra economía y nuestra vida diaria”, señaló Francisco Gutiérrez, vecino de la zona.
Ambas obras representan más que infraestructura: marcan un parteaguas en la calidad de vida de comunidades que, por años, padecieron el olvido. El acceso al agua ya no es una promesa, sino una realidad tangible que dignifica y fortalece el tejido social.





