Entre consignas y empujones, rodearon Palacio Nacional por la calle Correo Mayor e intentaron derribar con sus manos el cerco metálico que bloqueaba su paso.
Tras cinco meses de silencio, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) volvió a las calles de la capital y retomó su histórica protesta en el corazón político del país, desde la madrugada de este jueves, miles de maestras y maestros disidentes arribaron al Zócalo capitalino para exigir la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2017 y la eliminación total de las reformas educativas de sexenios anteriores.
El retorno del magisterio no fue recibido con brazos abiertos, a su llegada, los manifestantes encontraron el Zócalo rodeado de vallas metálicas, lo que calificaron como una provocación, entre consignas y empujones, rodearon Palacio Nacional por la calle Correo Mayor e intentaron derribar con sus manos el cerco metálico que bloqueaba su paso.
“¡Avanzar, avanzar, a la huelga nacional!”, “¡De Norte a Sur, de Este a Oeste, ganaremos esta lucha, cueste lo que cueste!”, gritaban con fuerza los docentes, desafiando el frío de 9 grados que cubría el Centro Histórico.
Desde las 4:00 de la mañana, contingentes de las secciones 9, 10, 11, 22 y 60 comenzaron a llegar en camiones y camionetas, mientras elementos policiacos trataban de contenerlos, en la esquina de Tacuba se registraron los primeros roces, cuando los uniformados intentaron encapsular al grupo, pero los manifestantes rompieron el cerco y avanzaron hacia Palacio Nacional.
El enfrentamiento escaló cuando agentes de la policía capitalina lanzaron gas pimienta y gases extintores contra los manifestantes que exigían ser escuchados por la presidenta Claudia Sheinbaum, la CNTE, firme en su postura, advirtió que no se moverá del Zócalo hasta que haya diálogo y una respuesta concreta a sus demandas.

