La Fiscalía General de la República (FGR) abrió una investigación contra elementos de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (FESC) de Baja California.

Los elementos según una investigación son señalados por su presunta participación en el robo de 180 kilogramos de cocaína ocurrido el pasado 4 de octubre en la zona de Ojo de Agua, en Tijuana.

De acuerdo con la carpeta de investigación FED/BC/TIJ/0002996/2025, el caso se destapó luego de que cámaras de videovigilancia ubicadas sobre la calle California captaran a los presuntos responsables movilizándose en vehículos oficiales de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Baja California (SSCBC). Las imágenes fueron clave para que el órgano interno de control iniciara una indagatoria interna sobre los uniformados involucrados.

Fuentes de la investigación revelan que el robo se habría cometido mientras un grupo de traficantes intentaba trasladar el cargamento sin pagar el “derecho de paso” a una organización criminal local, los agentes estatales, presuntamente en complicidad con integrantes del Cártel de los Arellano Félix (CAF), habrían interceptado el alijo para apoderarse de él.

Autoridades confirman la indagatoria

La fiscal general del estado, María Elena Andrade Ramírez, confirmó el 20 de octubre que el caso ya está en manos de la FGR y que la Fiscalía General del Estado (FGE) colabora en las diligencias federales.

“Ya lo mencionó el secretario de Seguridad Ciudadana, el general Laureano Carrillo Rodríguez: es directamente contra agentes de la FESC, según las investigaciones de inteligencia, si alguien anda en malos pasos, tiene que pagar”, señaló Andrade Ramírez.

La funcionaria afirmó que su institución mantiene una postura de tolerancia cero frente a la corrupción policial y que se han iniciado otras investigaciones contra corporaciones que pudieran estar involucradas en prácticas similares.

Respecto a las narcomantas aparecidas en Tijuana y Playas de Rosarito, en las que se menciona su nombre, Andrade Ramírez aclaró que no estaban dirigidas personalmente hacia ella.

“No es contra mí. Menciona mi nombre, pero no nos vamos a prestar a ese tipo de situaciones, es un trabajo serio y seguimos trabajando”, aseguró la fiscal.