Son beneficios que trascienden fronteras y responden a uno de los retos más urgentes de la era moderna: garantizar agua limpia y suficiente para las próximas generaciones.

Un ambicioso plan para regenerar el vital líquido y aprovechar hasta 720 litros por segundo de agua tratada para su potabilización y reúso fue presentado recientemente, marcando un paso decisivo hacia la sustentabilidad hídrica en la región.

La iniciativa forma parte de los acuerdos del Acta 328 de Saneamiento del Río Tijuana, establecidos entre México y Estados Unidos a través de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA). Su objetivo no solo es atender la problemática del saneamiento, sino también reducir la fuerte dependencia del Río Colorado, del cual dependen 9 de cada 10 familias en la zona costa de Baja California.

El proyecto contempla la rehabilitación de las plantas de tratamiento de aguas residuales Arturo Herrera y La Morita, además de la construcción de un sistema de alejamiento que permitirá llevar las aguas regeneradas hacia un afluente que desembocará en la Presa Abelardo L. Rodríguez, todo bajo el cumplimiento de la normativa ambiental vigente (NOM-001-SEMARNAT-2021).

Especialistas señalan que la regeneración del agua es una tendencia global para enfrentar la escasez del recurso. En este contexto, Tijuana podría convertirse en un referente nacional en el aprovechamiento del agua regenerada, al atender simultáneamente la creciente demanda de la ciudad y el estrés hídrico que afecta a la región.

De consolidarse, el plan representará un parteaguas en el manejo del agua en Baja California, con beneficios que trascienden fronteras y responden a uno de los retos más urgentes de la era moderna: garantizar agua limpia y suficiente para las próximas generaciones.