Docentes de Educación Indígena de la región participaron activamente en la traducción del primer proyecto de cultura del agua a diversas lenguas originarias.
San Quintín se convirtió en epicentro de un esfuerzo sin precedentes por llevar el mensaje del cuidado del agua a comunidades indígenas, en su propia lengua, docentes de Educación Indígena de la región participaron activamente en la traducción del primer proyecto de cultura del agua a diversas lenguas originarias, una iniciativa de la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Ensenada (CESPE).
La Secretaria de Educación de Baja California, Irma Martínez Manríquez, subrayó que esta colaboración forma parte del compromiso institucional por fomentar la conciencia ambiental desde las aulas, alineada con los principios de la Nueva Escuela Mexicana, donde la inclusión y la sustentabilidad son pilares fundamentales.
El proyecto fue posible gracias a la coordinación entre la CESPE y la Dirección Estatal de Educación Indígena, encabezada por Lwana Fabiola García Avendaño, quien destacó el papel de los docentes adscritos a la Supervisión Escolar 719, bajo la dirección del maestro Ángel Alfonso García Hernández.
“Este esfuerzo no solo promueve el uso responsable del agua, sino que también protege el ecosistema y reconoce la riqueza lingüística y cultural de nuestras comunidades”, puntualizó García Avendaño.
Los materiales educativos traducidos serán distribuidos en escuelas indígenas de San Quintín, con el objetivo de sensibilizar a niñas, niños y jóvenes sobre la importancia de conservar uno de los recursos más esenciales para la vida: el agua, estarán disponibles en Mixteco Bajo, Mixteco Alto, Triqui de San Martín Itunyoso y Zapoteco del Valle.
El director de CESPE, Alonso Centeno Hernández, reconoció la labor de quienes hicieron posible esta traducción: Paulina Gracida Martínez, Gerardo Salazar Gómez y Patricia Santiago Cruz (Mixteco Bajo); Gustavo Antolín Cuevas Ortiz e Isabel Bautista García (Mixteco Alto); Fidel Rodríguez Paz (Triqui); y Jacinto García Hernández y Ángel Alfonso García Hernández (Zapoteco del Valle).
“Gracias al respaldo de las autoridades educativas, logramos tender un puente entre la cultura del agua y las raíces vivas de nuestros pueblos originarios, este proyecto demuestra que cuidar el agua también es una forma de respetar y preservar nuestras lenguas y tradiciones”, concluyó Centeno Hernández.

