La iniciativa buscaba exentar del pago de derechos a personas físicas o morales dedicadas al comercio formal, semifijo o ambulante, así como a profesionistas y emprendedores locales.
En una polémica sesión celebrada este 16 de julio, el Cabildo del Ayuntamiento de San Quintín rechazó por mayoría una propuesta que pretendía dar un respiro económico al comercio local, dejando en el aire a decenas de emprendedores que confiaban en un cambio favorable.
La iniciativa, presentada por el regidor Jesús Martínez Romero, proponía modificar la Ley de Ingresos del Municipio para el Ejercicio Fiscal 2025, exentando del pago de derechos por trámites como factibilidades, dictámenes, autorizaciones, licencias y certificados a comerciantes formales, semifijos, ambulantes, profesionistas y emprendedores, un planteamiento que, según el regidor, respondía a las múltiples quejas de comerciantes sobre las cargas económicas que enfrentan para mantenerse en regla.
“Mi intención es ofrecer un respiro al comercio formal, que ha enfrentado grandes retos económicos, esta propuesta buscaba ser el inicio de un análisis más profundo que nos lleve a diseñar mecanismos de apoyo acordes a las verdaderas capacidades y necesidades de nuestros comerciantes”, afirmó Martínez durante la sesión.
La propuesta generó un fuerte debate entre los ediles, logrando únicamente el respaldo de los regidores Ashley Gómez Casillas, Gabriel Soria Cuevas y Enrique Ramos Romero, además del propio proponente, del otro lado de la balanza, el bloque mayoritario encabezado por la alcaldesa Miriam Cano Núñez y el Síndico Procurador Juan Pablo Guerrero Gamboa, junto a los regidores Arnulfo Silva, Anayeli Bautista Tenorio, Lenin Escobar Pérez, Bertha Isabel Hernández, Enid Pérez Magaña y Virginia López Ramírez, votaron en contra, sepultando la posibilidad de alivio inmediato para los comerciantes.
Martínez aseguró que su propuesta surgió directamente de las constantes peticiones de comerciantes del municipio, quienes denuncian que los elevados costos para regularizar sus negocios están asfixiando la economía local. “Estas cargas no solo dificultan el cumplimiento legal, sino que provocan un deterioro general en el tejido económico de San Quintín”, señaló.
Aunque fue rechazada en el pleno, la adenda fue turnada a la Comisión de Hacienda y Patrimonio Municipal, dejando abierta una mínima esperanza de que el tema vuelva a discutirse con una nueva formulación, por lo pronto, la decisión ha encendido los ánimos entre sectores que reclaman un mayor compromiso institucional frente a la crisis económica que viven.
La pregunta que flota en el ambiente es clara: ¿quién está verdaderamente del lado del pueblo trabajador? La polémica está lejos de terminar.

