Este 20 de mayo se conmemora el Día Mundial de las Abejas, una fecha proclamada por las Naciones Unidas para reconocer la importancia fundamental que estos pequeños polinizadores tienen en la salud de los ecosistemas, la seguridad alimentaria y el equilibrio del planeta. La celebración también rinde homenaje al nacimiento de Anton Janša, apicultor esloveno del siglo XVIII considerado uno de los pioneros de la apicultura moderna quien dedicó su vida al estudio de las abejas y a promover prácticas sostenibles en su crianza.

Aunque muchas veces se les asocia únicamente con la producción de miel, las abejas cumplen una función vital, son responsables de polinizar cerca del 70% de los cultivos alimentarios más importantes del mundo entre ellos frutas como manzanas, almendras, melones y fresas, así como una gran variedad de hortalizas. Además, ayudan a mantener la biodiversidad al polinizar plantas silvestres que sirven de alimento y refugio para muchas otras especies.

Su labor no solo garantiza la reproducción de las plantas sino que también promueve su diversidad genética fortaleciendo su capacidad de adaptación frente a enfermedades y cambios ambientales. Sin embargo en los últimos años las abejas han enfrentado amenazas crecientes que han reducido sus poblaciones en distintas regiones del mundo.

El uso indiscriminado de pesticidas, la pérdida de hábitats naturales, la contaminación, el cambio climático y la introducción de especies invasoras son algunos de los factores que han puesto en riesgo su existencia. Frente a este panorama organismos internacionales como la FAO hacen un llamado urgente a protegerlas. Este año, el lema elegido para la conmemoración es “Inspiradas por la naturaleza para nutrirnos a todos” una frase que invita a reflexionar sobre la necesidad de cuidar a quienes, con su labor silenciosa, sostienen gran parte de la vida en el planeta.

La protección de las abejas es una responsabilidad compartida y cada persona puede contribuir ya sea evitando el uso de químicos en jardines, sembrando flores que las atraigan, apoyando productos de apicultura responsable o simplemente informándose sobre su importancia. En este Día Mundial de las Abejas la invitación es a reconocer que cuidar de ellas es también cuidar de nuestra propia supervivencia.