Envejecer no es solo cuestión de arrugas o canas, es un proceso complejo que involucra desde nuestras células más pequeñas hasta la forma en que vivimos, sentimos, nos relacionamos y entendemos el paso del tiempo, con esa idea en mente, la UNAM reunió a expertos de distintas áreas para mirar el envejecimiento desde todos los ángulos posibles.
El evento, titulado “De la célula a la sociedad: procesos biopsicosociales en el envejecimiento humano”, se llevó a cabo el pasado 23 de abril en el Instituto de Fisiología Celular, allí, científicos, psicólogos, sociólogos, médicos y autoridades universitarias compartieron una misma preocupación: ¿estamos entendiendo bien qué significa envejecer?
Para ellos, no basta con estudiar el cuerpo, también hay que mirar las emociones, la vida social, la economía, la cultura y hasta el simbolismo que rodea a la vejez, porque, aunque todos vamos hacia allá, seguimos tratando al envejecimiento como un asunto de médicos… cuando en realidad es cosa de todos.
“Este simposio demuestra que cuando rompemos las barreras entre disciplinas, logramos construir conocimiento más útil y más humano”, señaló María Soledad Funes, coordinadora de Investigación Científica de la UNAM.
Y es que México como muchos países está envejeciendo rápidamente, cada vez hay más personas mayores, y eso plantea desafíos urgentes: ¿cómo garantizar su bienestar?, ¿cómo prepararnos como sociedad?, ¿cómo evitar que la vejez sea vista como un problema?
Para Verónica Montes de Oca, investigadora y coordinadora del evento, este encuentro es solo el comienzo de una nueva etapa en la UNAM, donde ciencias exactas y humanidades trabajen juntas para responder estas preguntas.
Además, se anunció que próximamente se abrirá una Maestría en Psicogerontología, pensada para formar profesionales que entiendan el envejecimiento desde una mirada integral: cuerpo, mente y entorno.
La directora del Instituto de Investigaciones Sociales, Marcela Amaro, lo resumió así: “La vejez ya no puede quedarse al margen del debate, es un tema que atraviesa nuestras vidas en todos los sentidos: económicos, sociales, afectivos y culturales”.
Por su parte, Luis Tovar, director del Instituto de Fisiología Celular, lo dijo claro: “El envejecimiento debe estudiarse desde todos los frentes, desde nuestras células hasta las condiciones en las que vivimos”.
Con este simposio, la UNAM no solo abre una agenda científica, abre también una conversación necesaria, cercana y urgente para todos, porque entender cómo envejecemos, es también una forma de prepararnos para vivir mejor.

