Un hábito podría aumentar el riesgo de cáncer de mama: el consumo de alcohol.

En todo el mundo, hay aproximadamente 8.2 millones de personas que recibieron un diagnóstico de cáncer de mama. Afecta más a las mujeres, aunque los hombres también corren riesgo de desarrollar la enfermedad.

Si bien las causas que originan el cáncer de mama no son únicas y directas, sí hay un grupo de factores que aumentan el riesgo de padecerlo. Uno de ellos es un hábito que suele relacionarse con afectaciones en otros órganos, como el hígado o los riñones, de acuerdo con un reciente estudio.

Especialistas han advertido que el riesgo de desarrollar la enfermedad empieza a incrementarse desde el consumo de la primera copa de alcohol. Menos de una copa al día eleva hasta un 4% el riesgo, comparado con quienes no beben alcohol. Mientras que una copa al día lo incrementa al 10%; dos copas al y tres copas hasta un 22%.

Este factor adquiere una gran importancia cuando se toma en cuenta que más del 80% de los pacientes de cáncer de mama no tienen antecedentes familiares de la enfermedad. Es decir, que muchos de ellos no estaban dentro de los grupos de riesgo.

El alcohol por sí mismo es un carcinógeno, según explica Nellie Nafissi, médica oncóloga de UCI Health. Menciona que sus productos de degradación son capaces de dañar directamente las células y propiciar la aparición del cáncer. Muhammad Z. Afzal, oncólogo del Dartmouth Cancer Center, detalla cómo es que el alcohol favorece el desarrollo de la enfermedad.

El cuerpo, al metabolizar el alcohol, genera acetaldehído, una sustancia que deteriora el ADN. También interfiere con los procesos de reparación celular. Asimismo, el alcohol puede elevar los niveles de estrógeno en la sangre, que es otro factor de riesgo para el desarrollo de cáncer.