Un proyecto desarrollado por niñas y niños de Bahía de los Ángeles representa a Baja California en el 8.º Encuentro Nacional de Saberes Locales «Wayano’one / Aquí estamos», que se realiza en Chetumal, Quintana Roo, donde se comparte una experiencia que rescata la historia, la cultura y el patrimonio natural de la comunidad.

El representante del estado es Elioshim Cota Domínguez, de 12 años, quien presenta el proyecto «Tesoro de la Bahía, laboratorio creativo», resultado de un proceso de aprendizaje impulsado en Bahía de los Ángeles para fortalecer el conocimiento y la identidad de las nuevas generaciones.

La participación forma parte de las acciones promovidas por la Dirección de Estímulo a la Creación, en coordinación con la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, mediante el programa Alas y Raíces, que fomenta el derecho de niñas, niños y adolescentes a participar en la vida cultural y valorar los saberes que dan identidad a sus comunidades.

El proyecto surgió del laboratorio multidisciplinario «Tesoros de la Bahía para descubrir nuestra historia», desarrollado durante 13 sesiones bajo la coordinación de la tallerista Leslie Camacho Flores.

Durante las actividades, las y los participantes conocieron la historia, la biodiversidad, el patrimonio natural y las tradiciones de Bahía de los Ángeles a través de recorridos, actividades artísticas y ejercicios de exploración que fortalecieron el sentido de pertenencia hacia su comunidad.

El programa incluyó visitas al Museo Naturaleza y Cultura de Bahía de los Ángeles, Playa La Gringa, Playa Los Angelitos y al Centro de Conservación de Tortugas, además de actividades relacionadas con la gastronomía regional, las expresiones artísticas, la economía local y la protección del entorno.

Como resultado del proceso creativo, niñas y niños elaboraron pinturas, líneas del tiempo, dibujos, fotografías, juegos colaborativos y un mural colectivo, además de organizar una exposición abierta para compartir con la comunidad los conocimientos adquiridos durante el proyecto.

La iniciativa concluyó con una presentación pública de los trabajos realizados, consolidando un espacio de participación comunitaria que permitió difundir la historia, la riqueza cultural y el patrimonio ambiental de Bahía de los Ángeles.

Además de fortalecer el conocimiento sobre el patrimonio cultural y natural de la región, la experiencia promovió valores como el trabajo en equipo, el respeto por la naturaleza, la participación comunitaria y la preservación de los saberes locales.