Aunque más de 500 sismos fueron percibidos en el estado durante el segundo trimestre de 2026, ninguno provocó daños, autoridades insisten en la importancia de estar preparados ante un eventual movimiento de mayor magnitud.
La constante actividad tectónica que caracteriza a Baja California mantiene al estado entre las regiones con mayor riesgo sísmico del país, por lo que las autoridades de Protección Civil hicieron un nuevo llamado a la población para fortalecer las medidas de prevención y estar preparados ante cualquier eventualidad.
De acuerdo con el segundo resumen trimestral de sismicidad del Servicio Sismológico Nacional (SSN), entre abril y junio de 2026 se registraron 9 mil 417 sismos con epicentro en territorio mexicano, de los cuales 516 fueron percibidos en Baja California. A pesar de la frecuencia de estos movimientos, ninguno alcanzó una magnitud que generara afectaciones materiales o pérdidas humanas.
La Coordinación Estatal de Protección Civil recordó que los sismos no pueden predecirse científicamente y que, debido a la ubicación geográfica de la entidad, es indispensable que la población conozca cómo actuar antes, durante y después de un movimiento telúrico para reducir riesgos y proteger tanto la vida como el patrimonio familiar.
Como parte de las recomendaciones, la dependencia exhortó a las familias a elaborar y practicar un Plan Familiar de Protección Civil, mediante el cual cada integrante conozca las acciones que debe realizar en caso de emergencia, identifique las zonas de menor riesgo dentro y fuera de la vivienda, y verifique periódicamente las instalaciones de gas y energía eléctrica para evitar accidentes posteriores a un sismo.
Asimismo, destacó la importancia de contar con una Mochila de Emergencia ubicada en un sitio de fácil acceso, equipada con suministros suficientes para al menos tres días, entre ellos agua potable, alimentos no perecederos, botiquín de primeros auxilios con medicamentos de uso familiar, linterna, radio con baterías de repuesto, copias de documentos importantes resguardadas en bolsas impermeables, herramientas básicas, silbato, mantas y artículos de higiene personal.
Durante un sismo, la recomendación principal es conservar la calma, dirigirse de inmediato a una zona segura y mantenerse alejado de ventanas, cristales y objetos que puedan desprenderse o colapsar. Al concluir el movimiento, se debe inspeccionar el estado estructural del inmueble, evitar encender cerillos o velas hasta descartar posibles fugas de gas y, en caso de cualquier emergencia, solicitar apoyo a través del número 9-1-1.

