En la Sierra Norte de Puebla, la montaña regala a Cuetzalan un pueblo donde el tiempo camina despacio y el corazón se queda.
En lo alto de la Sierra Norte de Puebla, la montaña regala a Cuetzalan un pueblo donde el tiempo camina despacio y el corazón se queda, aquí convives con manos sabias que tejen algodón, con mujeres nahuas que avanzan al ritmo de sus faldas y te conducen al mercado, donde flores, frutos, canastos y rebozos cuentan la historia viva del lugar.

