La ciudadanía exige eficiencia, transparencia y cero tolerancia a la corrupción.

San Quintín se prepara para ejercer un presupuesto de 445 millones 683 mil pesos en 2026, una cifra histórica que obliga a revisar con lupa las decisiones del Ayuntamiento encabezado por la alcaldesa Míriam Cano y el cuerpo de regidores, especialmente en un contexto donde la ciudadanía exige eficiencia, transparencia y cero tolerancia a la corrupción.

En una Sesión de Cabildo convocada como de “Extrema Urgencia”, el regidor Lenin Escobar Pérez presentó el Dictamen 003/2025 de la Comisión de Hacienda y Patrimonio Municipal, correspondiente al Presupuesto de Egresos 2026, un documento que fue aprobado por mayoría sin mayor deliberación pública, pese a que implica el uso de recursos estratégicos para el futuro inmediato del municipio.

Escobar Pérez se limitó a leer los puntos resolutivos ya entregados previamente a las y los ediles, entre ellos la autorización de la Ley de Ingresos 2026 que respalda la operación de los 445 millones, una aprobación que se dio en bloque y que deja abiertas preguntas sobre el análisis real de cada rubro, la planeación financiera y el compromiso de evitar prácticas irresponsables en el gasto público.

El ejercicio de casi medio millardo de pesos coloca al Ayuntamiento frente a un desafío que no admite improvisaciones, pues la población ha sido clara en señalar su preocupación por decisiones presupuestales que en años anteriores han derivado en subejercicios, gastos opacos o proyectos sin impacto tangible en las comunidades más necesitadas.

Ahora la responsabilidad recae en la alcaldesa Míriam Cano y en cada integrante del Cabildo, quienes deberán demostrar que están en condiciones de administrar los recursos con eficiencia, sin despilfarros y sin desvíos, en un municipio que aún espera resultados concretos en temas como infraestructura, desarrollo social, servicios públicos y fortalecimiento institucional.

La aprobación del presupuesto marca el inicio de un periodo de vigilancia ciudadana que no dará margen para la discrecionalidad, y que exigirá a la administración municipal un manejo ejemplar del dinero público, con mecanismos claros de transparencia y rendición de cuentas que garanticen que los 445 millones realmente se traduzcan en bienestar para San Quintín.