El grito de guerra del Tricolor retumbó en Qatar, México derrotó a Argentina en una dramática tanda de penaltis por 4-5.
El grito de guerra del Tricolor retumbó en Qatar, México derrotó a Argentina en una dramática tanda de penaltis por 4-5, después de un empate lleno de tensión 2-2 en tiempo regular, y se metió con autoridad a los octavos de final del Mundial Sub-17.
La noche tuvo dueño y apellido, Luis Gamboa firmó un doblete memorable y Santiago López escribió un capítulo para la épica al redimirse en la definición desde los once pasos, el equipo de Carlos Cariño dio el golpe que pocos se atrevían a pronosticar y echó del torneo a una de las grandes favoritas al título.
Argentina golpeó primero y lo hizo con clase, Ramiro Tulián silenció al Tri al minuto 9 con una jugada prefabricada de pizarrón puro, controló al borde del área, sacó un derechazo feroz y dejó a López volando solo para adornar la postal del gol.
Con la ventaja, la Albiceleste marcó el ritmo del encuentro, México sufrió para generar peligro y la primera mitad se convirtió en un ejercicio de resistencia para evitar que la desventaja se hiciera más grande.
Pero el segundo tiempo cambió todo, los pupilos de Cariño salieron encendidos y apenas al 46 llegó el llamado gol de vestidor, Ian Olvera lanzó un centro quirúrgico y Gamboa se elevó para martillar de cabeza el 1-1, un remate que abrió de par en par la puerta del partido.
México ya había despertado y la zaga argentina apenas lo notó cuando Gamboa volvió a aparecer dentro del área, solo, preciso, letal, al 58 empujó el balón y volteó el marcador, el Tricolor firmaba la remontada y acariciaba el pase.
El final pedía temple y resistencia, México defendía con el alma, pero un error cambió la noche, Santiago López se equivocó en una salida y dejó su arco vacío, Fernando Closter remató de cabeza al 87 y silenció la celebración mexicana, el sueño parecía derrumbarse.
La historia, sin embargo, guardaba un giro, López, señalado por el empate, se reinventó en la tanda de penaltis, atajó el primer disparo argentino y con la confianza recuperada pidió el quinto tiro mexicano, lo cobró, lo clavó y se convirtió en héroe.
México sigue vivo, avanza con paso firme y elimina a su eterno verdugo, Argentina, la misión está cumplida y ahora el horizonte apunta directo a Portugal en los octavos de final.

