La COFEPRIS lanzó una alerta sanitaria urgente tras detectar la venta ilegal y sin control de medicamentos utilizados para tratar enfermedades graves como cáncer, hepatitis C.

La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios lanzó una alerta sanitaria urgente tras detectar la venta ilegal y sin control de medicamentos utilizados para tratar enfermedades graves como cáncer, hepatitis C, anemia, osteoporosis, artritis y dermatitis atópica, estos productos están siendo ofertados en plataformas digitales, sitios web y aplicaciones móviles a precios inusualmente bajos, sin receta médica y fuera de todo protocolo de seguridad sanitaria.

De acuerdo con la autoridad, muchos de estos fármacos no cuentan con registro sanitario o han sido abiertamente falsificados, lo que representa un riesgo severo y potencialmente mortal para los pacientes, ya que podrían contener sustancias tóxicas, dosis incorrectas o no ofrecer la eficacia necesaria para el tratamiento de padecimientos de alto riesgo.

Entre los medicamentos detectados se encuentran marcas y presentaciones comúnmente utilizadas en tratamientos especializados como Oncaspar, Epclusa, Encicarb, Aclasta, Arasamila, Sutinat, Polivy, Survanta, Yervoy, Opdivo, Xtandi y Dupixent, productos cuyo uso sin supervisión médica adecuada puede poner en peligro la vida del paciente.

Ante esta situación, Cofepris llamó a la población a verificar siempre que los medicamentos cuenten con registro sanitario válido, lote identificable, fecha de caducidad visible y caja original sellada, además recomendó no adquirir productos de procedencia dudosa ni en comercios que no cuenten con autorización sanitaria.

La institución pidió suspender de inmediato el uso de cualquiera de los fármacos mencionados en caso de haberlos adquirido y reportar cualquier reacción adversa o sospecha de falsificación a través de la plataforma de Farmacovigilancia o mediante sus canales oficiales de atención.

Cofepris recordó que la venta de medicamentos controlados o de uso especializado fuera de establecimientos regulados constituye un delito, y afirmó que mantiene acciones de vigilancia y coordinación con autoridades de procuración de justicia para identificar, detener y sancionar a quienes participan en estas prácticas.

Finalmente, la autoridad reiteró que el único acceso seguro a tratamientos médicos es a través de distribuidores autorizados y farmacias reguladas, siempre con prescripción médica cuando sea necesario, con el propósito de proteger la salud y la vida de los pacientes.