Las calles se llenaron de flores, música y recuerdos este domingo 26 de octubre con el Desfile de Día de Muertos “Que nadie quede en el olvido”.
Esta iniciativa cultural impulsada por Agustín Ávila que reunió a familias, escuelas, colectivos y artistas locales en un emotivo homenaje a una de las tradiciones más representativas de México.
Entre catrinas, catrines, comparsas y altares vivientes, San Quintín se transformó en un tapiz de colores, aromas y sonidos que evocaron la unión entre la vida y la muerte, el recorrido, lleno de ritmo, creatividad y participación comunitaria, permitió que niñas, niños y adultos celebraran la memoria de quienes ya partieron, pero siguen presentes en el corazón del pueblo.
El público disfrutó de la participación comunitaria de familias y colectivos que, con orgullo, mostraron su devoción por esta tradición milenaria; de la música y la danza que acompañaron el paso alegre de las comparsas; de los altares vivientes que contaron historias de amor, legado y trascendencia; y del color y la creatividad reflejados en los disfraces, maquillajes y decoraciones que capturaron la esencia del Día de Muertos.
El Día de Muertos, declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2008, tiene sus raíces en las culturas prehispánicas, donde la muerte no era el final, sino el inicio de un viaje al Mictlán, el lugar de descanso de las almas, con el tiempo, esta visión se fusionó con la tradición católica, dando origen a una celebración única que honra a los ancestros con altares, flores de cempasúchil, velas, pan y copal.
Eventos como este desfile no solo preservan la tradición, sino que también fortalecen la identidad cultural y el sentido de comunidad en San Quintín, recordando a las nuevas generaciones la importancia de mantener viva la memoria colectiva.
El comité organizador agradeció a todas las personas que participaron con entusiasmo y creatividad, así como a los voluntarios, autoridades y colaboradores que hicieron posible esta jornada llena de arte, misticismo y orgullo mexicano.
Porque, como dicta el lema del desfile, en San Quintín “que nadie quede en el olvido”












