Una visita del consulado dejó al descubierto una cruda realidad: 176 connacionales se encuentran detenidos en este centro migratorio, apenas a un mes de su apertura.
El recorrido del Consulado de México en Orlando por el recién inaugurado Deportation Depot, en el norte de Florida, dejó al descubierto una cruda realidad: 176 connacionales se encuentran detenidos en este centro migratorio, apenas a un mes de su apertura.
“Lo impresionante es cómo aumentan las cifras, la semana pasada eran 49 y hoy ya son 176 mexicanos en este lugar”, declaró el cónsul Juan Sabines Guerrero en un video difundido en redes, al calificar lo que ocurre ahí como un “drama humano”.
El diplomático subrayó un hecho inquietante: ninguno de los casos corresponde a detenciones de agentes federales, sino que todos fueron arrestados por autoridades estatales y locales, principalmente por conducir sin licencia de Florida o por viajar como pasajeros sin documentos migratorios. Jacksonville, la ciudad más grande del norte del estado, fue señalada como la más crítica en este panorama.
“Lo que vimos fue devastador, familias divididas, trabajadores detenidos de manera arbitraria, levantados en la carretera no solo por manejar sin licencia, sino incluso por ser pasajeros”, relató Iván Pliego, cónsul de Asuntos Políticos.
El centro, que se estima alberga ya a cerca de 400 migrantes, ha sido cuestionado por su opacidad, al no dar a conocer la lista de detenidos, organizaciones civiles, como la Coalición de Inmigrantes de Florida (FLIC), advierten que las condiciones y la falta de transparencia son alarmantes.
El Deportation Depot abrió sus puertas tras el bloqueo judicial a la orden de cerrar “Alligator Alcatraz”, otro polémico centro al oeste de Miami, su nombre y logotipo han generado polémica adicional, pues el Partido Republicano de Florida comercializó productos con una imagen inspirada en la cadena Home Depot, que exigió frenar la venta.
Los centros de detención de Florida se han convertido en símbolo de la política migratoria de línea dura que se intensificó con Donald Trump, cuando el número de migrantes bajo custodia del ICE alcanzó más de 58 mil personas en septiembre, según datos de la organización Trac.
Lo que ocurre hoy en el norte de Florida confirma que la batalla migratoria no solo se libra en la frontera, sino también en las carreteras y centros de detención del interior de Estados Unidos, donde miles de familias mexicanas enfrentan la incertidumbre de un futuro roto.

