El Comité contra la Desaparición Forzada de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) lanzó un contundente llamado al Estado mexicano para que investigue de manera inmediata, efectiva y exhaustiva la desaparición forzada de Alexis Marín Ramírez, un joven indígena oaxaqueño cuyo rastro se perdió el 7 de noviembre de 2017.

Alexis, de apenas 20 años, fue visto por última vez mientras transitaba por la carretera que conecta San Miguel el Grande con Tlaxiaco, en Oaxaca, desapareció a tan solo un kilómetro del poblado de Palo de Letra, desde entonces, su familia vive en una angustiante incertidumbre, sin respuestas ni justicia.

En su dictamen oficial, la ONU determinó que el Estado mexicano ha incurrido en una falta de investigación y un retardo injustificado, responsabilidad directa de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca, por ello, el Comité exigió que se tomen medidas urgentes para localizar y liberar a Alexis Marín Ramírez o, en caso de fallecimiento, recuperar y restituir sus restos de acuerdo con los usos y costumbres de su comunidad indígena.

Además, el organismo internacional pidió sancionar a los responsables, garantizar una reparación integral a la familia y aplicar medidas efectivas para evitar que casos como este se repitan.

El caso es acompañado ante instancias internacionales por el Centro de Derechos Humanos y Asesoría a Pueblos Indígenas (Cedhapi), organización que ha alertado sobre la grave crisis de desapariciones en Oaxaca, tan solo entre 2023 y mayo de 2025, se han registrado mil 879 personas desaparecidas en la entidad, tanto por desaparición forzada como cometida por particulares, no obstante, Cedhapi denunció que los datos previos a 2023 no están disponibles públicamente, y los registros oficiales son mínimos y fragmentarios.

La desaparición de Alexis no es un caso aislado, es el reflejo de una tragedia profunda que atraviesa al país, y que clama por justicia, verdad y memoria.