La devastación en Texas sigue en aumento tras las lluvias torrenciales que azotaron el estado el pasado fin de semana, la cifra de fallecidos ha subido a por lo menos 119 personas, mientras más de 150 siguen desaparecidas, entre ellas varios menores de edad.

El condado de Kerr ha sido uno de los más golpeados, el sheriff Larry Leitha confirmó que hasta las 8 de la mañana de este miércoles se han contabilizado 95 muertes solo en ese territorio, entre las víctimas se encuentran 27 niñas y monitores del campamento cristiano para niñas Camp Mystic, ubicado a orillas del río Guadalupe, donde se encontraban alrededor de 750 personas.

La tragedia se desató la madrugada del viernes, durante un día festivo en Estados Unidos, cuando una serie de lluvias intensas provocaron inundaciones repentinas y una subida brutal del río Guadalupe: ocho metros en apenas 45 minutos, en algunas zonas cayeron casi 300 milímetros de lluvia por hora, el equivalente a un tercio de lo que llueve en todo un año.

El saldo sigue siendo incierto, cinco campistas y un monitor permanecían desaparecidos la noche del martes, las autoridades también reportan la búsqueda activa de un niño que no se encontraba en el campamento al momento de la crecida.

Mientras tanto, en Nuevo México, el desbordamiento del río Ruidoso dejó al menos tres personas muertas en el municipio del mismo nombre, según confirmaron fuentes locales.

Texas enfrenta una de las peores catástrofes naturales de los últimos años, familias enteras recorren las zonas afectadas con la esperanza de encontrar con vida a sus seres queridos, en medio de un panorama desolador que sigue cobrando víctimas.