21/06/2025: Durante mucho tiempo se ha pensado que la sostenibilidad es un tema reservado para países ricos o para quienes pueden pagar alimentos orgánicos y paneles solares, nada más lejos de la realidad, hoy los efectos del deterioro ambiental están presentes en la vida cotidiana de todos, sin importar clase social ni país.
La pregunta ya no es si el cambio climático nos afectará, sino cómo lo está haciendo, olas de calor más intensas, inviernos casi inexistentes y lluvias fuera de control son apenas el inicio, estas alteraciones del clima ya impactan las cosechas: se estima que México podría perder hasta el 45 % de su producción de maíz por la desertificación y la escasez de agua, esto no solo encarece los alimentos; también empuja a miles de familias campesinas a abandonar sus tierras, incapaces de sembrar y cosechar.
Pero los estragos no terminan ahí, en los océanos flotan verdaderas «islas» de basura que contaminan todo a su paso, mientras que en el desierto de Atacama, en Chile, miles de toneladas de ropa usada provenientes de la moda rápida se acumulan en un cementerio textil que crece año con año.
La crisis es global, pero también profundamente personal, cada acción humana tiene consecuencias. Estamos inmersos en la sexta extinción masiva, esta vez provocada por nosotros mismos, especies como el axolote, los osos polares, los lémures y los chimpancés están al borde de desaparecer por prácticas productivas que priorizan el consumo sobre la vida.
Frente a este escenario, urge una reflexión colectiva: ¿cómo nos relacionamos con nuestro entorno? ¿Qué estilo de vida sostenemos, y a costa de qué?
Reducir la huella ecológica no es una moda: es una necesidad, apostar por el consumo local, disminuir los alimentos ultraprocesados y reducir el consumo de carne roja especialmente de res puede marcar una diferencia, solo para producir un kilo de carne de vaca se requieren más de 15 mil litros de agua, debido a la enorme cantidad de alimento que se necesita para criar al animal.
La sostenibilidad no es un ideal abstracto, es una forma concreta de vivir, de consumir y de habitar este planeta sin poner en riesgo el futuro de las próximas generaciones, informarse, cuestionar y actuar no es opcional. Es urgente.

