12/06/2025: Los Ángeles se ha convertido en el epicentro de una ola de indignación nacional tras las redadas migratorias ejecutadas desde el pasado viernes en sus calles, la ciudad, hogar de millones de mexicanos y símbolo de la diversidad estadounidense, ha encendido la mecha de una protesta que ya sacude a más de treinta ciudades en todo el país, la respuesta del presidente Donald Trump no tardó en llegar, con una decisión que ha dejado perplejos a juristas y gobernadores: desplegar a la Guardia Nacional sin el aval del gobernador de California, Gavin Newsom.
La escena recuerda a capítulos oscuros de la historia estadounidense, en pleno corazón de Los Ángeles, cientos de manifestantes han salido a las calles durante seis días consecutivos, desafiando el toque de queda que cubre el centro desde el martes por la noche. “¡Vergüenza!”, gritaron al unísono los manifestantes el miércoles, mientras eran repelidos con gases lacrimógenos y balas de goma en las inmediaciones del Ayuntamiento.
La tensión no se limita a California. Nueva York, San Antonio y San Luis también han registrado protestas, algunas con detenciones, en un movimiento que amenaza con extenderse justo en la antesala del cumpleaños del presidente, Trump planea celebrar su día con un desfile militar en Washington, mientras en paralelo se han convocado protestas masivas en su contra en todo el país, lejos de mostrar mesura, el mandatario ha respondido con su retórica habitual: “Se trata de personas que odian a nuestro país, pero van a ser enfrentadas con gran fuerza”.
Mientras tanto, las autoridades locales ya han comenzado a presentar cargos contra presuntos responsables de actos violentos durante las manifestaciones, el fiscal del distrito de Los Ángeles, Nathan Hochman, informó de cinco casos iniciales, entre ellos el de un hombre que distribuyó petardos para lanzar contra la policía y una mujer acusada de embestir a un agente con una motocicleta, Hochman anticipa “docenas” de acusaciones más en los próximos días.
Por su parte, el fiscal federal Bill Essayli, abiertamente alineado con el movimiento MAGA ha iniciado su propia cruzada judicial, anunció la detención de un hombre que entregaba máscaras antigás a los manifestantes, a quien acusa de planear desórdenes públicos, también ha imputado a un inmigrante mexicano por escupir a un agente del ICE, pidiendo una condena de hasta ocho años de prisión. “Cuando ellos escupen, nosotros golpeamos”, dijo Essayli, citando palabras del propio Trump.
La militarización de Los Ángeles, sin precedentes desde la era de Lyndon B. Johnson en los años 60, ha desatado un choque institucional, el gobierno de California ha presentado una demanda para frenar el despliegue de 4.000 reservistas de la Guardia Nacional y 700 marines, tildando la operación de “ilegal e inconstitucional”, desde Washington, la Casa Blanca ha tachado la demanda de “ardid político”.
Lo que empezó como una redada se ha transformado en un pulso nacional por el alma del país, con Los Ángeles como símbolo de resistencia, Estados Unidos entra en una nueva fase de confrontación interna, donde las calles y las cortes parecen ser el nuevo campo de batalla.

