02/06/2025: Desde el 9 de octubre de 1994, el Museo Comunitario “El Rosario” se ha consolidado como un guardián incansable de la historia, la cultura y las tradiciones de esta emblemática comunidad del municipio de San Quintín, más que un museo, es una puerta al pasado, donde cada objeto, fotografía y documento cuenta una historia que ha dado forma a la identidad local.
La Mtra. Olga Loya Torres, delegada de la Secretaría de Cultura en el municipio, subraya que este recinto ofrece una invaluable oportunidad para conocer el alma de El Rosario. “Aquí se aprende, se reflexiona y, sobre todo, se fortalece el orgullo por nuestras raíces”, expresó.
Entre sus tesoros destacan elementos de la vida vaquera, pesquera y minera; herramientas de labranza, objetos antiguos, fotografías entrañables y documentos que dan voz a las familias pioneras de la región, todo esto está al alcance del público, con entrada libre, de lunes a viernes de 9:00 a 15:00 horas, y sábados y domingos de 10:00 a 15:00 horas, bajo la cálida atención de Gertrudis Ortiz Peralta.
Alejandro Espinoza, historiador y director honorario vitalicio del museo, lo describe como una joya arquitectónica de estilo victoriano que, al cruzar su corredor, transporta a los visitantes a otras épocas. “Este edificio no solo albergó la primera escuela de nuestros abuelos, también guarda el pulso de los pioneros de El Rosario, es, sin duda, el corazón histórico de nuestra comunidad”.
El edificio que lo alberga fue construido entre 1919 y 1921 en el camino vecinal a Punta Baja, en El Rosarito de Abajo, originalmente funcionó como la escuela “Padre Salvatierra”, con capacidad para atender a cien niños, durante décadas fue un punto de encuentro educativo y cultural, cerró sus puertas en 1983 por motivos de seguridad, aunque en 1980 vivió una etapa como centro de proyecciones de cine y bailes comunitarios.
Reconociendo su valor histórico y arquitectónico, el Instituto Nacional de Antropología e Historia lo incluyó en 1986 en el catálogo de bienes inmuebles con carácter histórico, hoy, es el único edificio sobreviviente de los más de cincuenta que originalmente existieron en la zona.
El Museo Comunitario “El Rosario” es mucho más que un espacio expositivo: es un testimonio vivo del espíritu de una comunidad que no olvida sus raíces y que invita a propios y visitantes a ser parte de su historia.






