El nuevo Pastelito Bocadín lanzado recientemente al mercado mexicano ha generado preocupación entre expertos en salud y organizaciones de consumidores debido a su elevado contenido de azúcares, grasas saturadas y aditivos que podrían afectar la salud intestinal.

Cada pastelito de 40 gramos contiene 15 gramos de azúcares añadidos equivalentes a tres cucharadas cafeteras, este aporte representa el 30% del consumo máximo diario recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para adultos y el 37.5% para niños y niñas. Si se considera la recomendación más estricta de la OMS que sugiere limitar el consumo de azúcares añadidos al 5% de la ingesta calórica total diaria, una sola porción de este producto cubriría el 60% de la ingesta diaria para adultos y el 75% para menores .

Además el pastelito aporta 160 calorías por porción con un 28.8% proveniente de grasas saturadas superando los límites establecidos en la NOM-051 para densidad energética y contenido de azúcares refinados.

El producto contiene aditivos como polisorbato 60 y carboximetil celulosa sódica (CMC sódica) los cuales han sido asociados en estudios recientes con alteraciones de la flora intestinal, inflamación crónica y riesgo de colitis.

A pesar de incluir tres sellos de advertencia en el frente del empaque por exceso de azúcares, calorías y grasas saturadas, el diseño del empaque utiliza estrategias publicitarias llamativas para atraer a los consumidores presentando la información nutrimental en letra pequeña y difícil de leer.

Organizaciones como El Poder del Consumidor recomiendan evitar el consumo de este tipo de productos ultraprocesados especialmente para personas con problemas digestivos o aquellas que buscan una alimentación más equilibrada, se sugiere optar por alimentos frescos y revisar cuidadosamente la información nutricional de los productos antes de su consumo.