01/05/2025: La temporada de ciclones tropicales 2025 ya tiene pronóstico, y no es alentador: México podría enfrentar hasta 18 huracanes, de los cuales ocho serían de alta peligrosidad, alcanzando las categorías 3, 4 y 5, según informó este 1 de mayo la Secretaría de Marina (SEMAR).

De acuerdo con el informe oficial, se esperan 19 ciclones tropicales en el Océano Pacífico y 17 en el Atlántico, que incluye el Golfo de México y el Mar Caribe, esta cifra coloca al país en un escenario de alta vulnerabilidad, como cada año, debido a su ubicación geográfica entre dos océanos propensos a fenómenos extremos.

Huracanes en cifras: ¿qué esperar en cada litoral?

En el Pacífico mexicano, se pronostican 10 huracanes:

  • 6 de categoría baja a moderada (1 y 2)
  • 4 potencialmente devastadores (categorías 3, 4 y 5)

En el Atlántico, se prevén 8 huracanes:

  • 4 de categoría 1 y 2
  • 4 de alta intensidad, del 3 al 5

La temporada inicia el 15 de mayo en el Pacífico y el 1 de junio en el Atlántico, concluyendo el 30 de noviembre en ambos litorales.

Lluvias irregulares y contrastes regionales

El pronóstico climático de SEMAR también advierte lluvias intensas en el centro y sur del Pacífico mexicano, así como en el litoral del Golfo de México durante los primeros meses, en contraste, el noroeste del país experimentará precipitaciones por debajo del promedio.

Para junio, las lluvias se mantendrán dentro o por encima de lo normal en la mayor parte del país, sin embargo, en julio se espera un déficit hídrico en el noreste, sureste y Península de Yucatán, de agosto a octubre, las lluvias volverán a niveles más estables, dentro del rango promedio.

¿Qué es un ciclón tropical y por qué debemos preocuparnos?

Según la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), un ciclón tropical es un remolino gigante que se forma sobre los océanos cálidos y puede extenderse por cientos de miles de kilómetros cuadrados, si las condiciones oceánicas y atmosféricas son propicias, estos fenómenos pueden intensificarse hasta convertirse en huracanes.

La vigilancia, prevención y preparación serán claves este año ante un panorama climático que podría poner a prueba la resiliencia de comunidades costeras y urbanas en todo el país.