Un estudio reciente ha reforzado la hipótesis de que el SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19, se originó en el mercado de mariscos de Huanan, en Wuhan, China, este estudio, publicado en la revista Cell y liderado por equipos científicos internacionales, analizó más de 800 muestras recolectadas en enero de 2020 del mercado, donde se vendían animales salvajes como perros mapache y gatos civeta, aunque no se encontró evidencia directa de que estos animales estuvieran infectados, sí se halló material genético del virus en los puestos donde se comercializaban.

Este nuevo análisis respalda la teoría de que el virus pasó de animales a humanos, probablemente a través de un intermediario animal, y se propagó rápidamente en la ciudad de Wuhan a finales de 2019.

Si bien los científicos no descartan completamente otras teorías, como un posible escape de laboratorio, este estudio ofrece una sólida evidencia a favor de un origen zoonótico del virus, similar a lo que ocurrió con el SARS en 2002.

Sin embargo, aunque este estudio y otros respaldan la idea de que el mercado de Huanan estuvo involucrado en la primera propagación del virus, no descartan por completo la posibilidad de que el virus pudiera haber circulado antes o que haya otras posibles rutas de transmisión en los primeros días de la pandemia.