Sergio Alberto Mendoza Álvarez, académico de la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Medicina de la UNAM, destacó que es notorio el incremento de ese padecimiento en el mundo. De acuerdo con la FID se proyecta que en 2045 habría 783 millones de personas con esta enfermedad; “en Norteamérica, se espera que pasaríamos de 51 a 63 millones de casos”.

A decir del universitario, es necesario ocuparse de la pandemia de diabetes, particularmente en México, pues aquí es la segunda causa de muerte, y aunque la primera son los accidentes cardiovasculares, “muchas veces éstos son consecuencia de aquel padecimiento y la obesidad. Por lo tanto, sí nos ocupa conocer cuáles son las estadísticas que nos pueden llevar a tener una mejor comprensión de dicho mal y mayor conciencia sobre las medidas de prevención y terapéuticas”.

En nuestro país, según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) 2022, el 18.3 % de la población (14.6 millones) tiene diabetes. En 2018, la prevalencia era del 16.8 %, por lo que en cuatro años el incremento fue del 1.5 %. En cuanto a la prediabetes la prevalencia es del 22 % a nivel nacional.

La encuesta

La Ensanut 2022 señala que la prevalencia de diabetes y prediabetes diagnosticada y no diagnosticada fue mayor a más edad y a menor nivel educativo. En cuanto a la prediabetes, que es cuando los niveles de azúcar en la sangre están por encima de la norma, pero no para diagnosticar la enfermedad, se registró que en el nivel socioeconómico bajo fue del 24.5 %, mientras que en el medio del 23.7 % y en el alto del 18.6 %. La prevalencia fue del 33.8 % entre quienes tienen sólo la primaria, el 21.4 % para secundaria, el 14.8 % en nivel preparatoria y el 14.3 % para personas con licenciatura o posgrado.

En diabetes diagnosticada, según el nivel socioeconómico, fue del 8.7 % en el bajo, el 13.4 en medio y el 14.8 en alto. Conforme al nivel educativo, fue del 17.4 en primaria, 12.9 en secundaria, 9.6 en preparatoria y 8.6 licenciatura o posgrado. La diabetes no diagnosticada se registró en 6.3 en nivel socioeconómico bajo, el 6.0 en medio y el 5.2 en alto. En cuanto a escolaridad, fue del 7.9 en primaria, del 5.1 en secundaria, del 4.5 en preparatoria y del 5.1 licenciatura o más.

De acuerdo con la FID tres de cada cuatro adultos con diabetes viven en países pobres o en desarrollo, sobre esta tendencia, Mendoza comenta: “definitivamente ha sido muy consistente a lo largo de muchas décadas, se cree que el mismo estrato socioeconómico bajo se relaciona también con un nivel cultural o sociocultural bajo; como consecuencia, los pacientes tienen tanto menor entendimiento y conciencia como adherencia a un abordaje nutricional o a uno terapéutico, porque la persona que vive en condiciones socioeconómicas bajas a veces comerá lo que pueda, no lo que deba”.

La anterior, agrega, “no es una justificación para que una persona de bajos recursos coma de manera indebida, sino que le hace falta información cercana para adquirir un hábito higiénico dietético que le favorezca. También es verdad que si la adherencia al tratamiento es reducida, se traducirá en menor control. Lamentablemente más del 60 % de la población no se encuentra en niveles adecuados de la glucosa, es decir, de la hemoglobina glucosilada”.

Fuente: Gaceta Unam, 26/08/2023